<p style="text-align: justify;">Ha llegado el mal tiempo con toda su fuerza, el huracán Sandy en el Caribe y en toda la costa Este de EE.UU. Aquí cerca, inundaciones en Málaga, Tarragona… aunque como sabéis, el invierno oficialmente no empieza hasta el 23 de diciembre. Justo un día después del sorteo de la Lotería, y en masscomm esperamos empezar el invierno con la alegría de repartir suerte para todos.
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En unos sitios el mal tiempo llega con más fuerza que en otros, la primera economía mundial, ha sufrido los efectos de Sandy, que ha dejado sin luz a ciertas zonas del país durante varios días. En el caso de EE.UU., funcionaron las alertas, cada uno cumplió su papel, los ciudadanos trabajaron para proteger sus viviendas, las autoridades tomaron medidas de evacuación… y una vez pasada la tormenta todos a una, a trabajar para volver a la normalidad, aunque cueste mucho, aunque los daños hayan sido enormes.
Está claro que no es el paraíso, no es perfecto, pero gente de distintos partidos trabajó hombro con hombro y hasta se reconocieron los méritos en público, lo asombroso, es que a todo el mundo le pareció lo normal. Y no todo fue por previsión, también hace falta flexibilidad y cambiar sobre la marcha, por ejemplo hubo que cambiar las normas a última hora para que la gente pudiera votar… seguro que no es perfecto pero la gente trabaja duramente para mejorar todos juntos.
En España hemos visto con gran susto como han sufrido con las inundaciones en Málaga, Tarragona… y como todos los inviernos, pronto caerá alguna terrible nevada que provocará el caos, pueblos aislados, accidentes, atascos, las desgracias ocurren eso no se puede evitar, pero está claro que si estamos prevenidos el impacto es mucho menor. Otra cuestión que en muchos casos se obvia, es que cuando se produce un fallo, debemos dedicar el tiempo necesario a analizar, no para buscar culpables (que también) sino por encima de todo para poner las medidas que permitan prevenir daños en el futuro.
Una de las cosas más curiosas y enriquecedoras de la naturaleza humana es la riqueza que produce la diversidad, por ejemplo es curioso como una nevada nos hará sonreír alegremente al ver el manto blanco desde nuestra ventana o maldecir si lo estamos viendo desde la ventanilla de nuestro coche en algún atasco.
El mismo manto blanco es una maldición para el viajante y una bendición, incluso para esa misma persona si es aficionado al ski. Una pesadilla blanca para ciertos cultivos si la nevada es a destiempo o una bendición para los que viven en las cercanías de una estación de ski, para los que las nevadas anuncian negocio para los dueños de bares, restaurantes, hoteles y comercios de la zona, y una posibilidad de empleo, aunque sea temporal, para el resto de los habitantes de la zona.
Ante los desastres, naturales o provocados, lo ideal es estar preparado, haber hecho un análisis de riesgos, haber definido planes de contingencia, haberlos ensayado y tener al personal entrenado.
A partir de ahí es fácil tener preparada una infraestructura que permita, una vez localizados los riesgos de automatizar en su justa medida las soluciones. En nuestro ámbito de negocio podemos hacer mucho para colaborar con nuestros clientes en este aspecto:</p>

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<li>Estableciendo infraestructuras tolerantes a fallos</li>
<li>Estableciendo sistemas alternativos</li>
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<p style="text-align: justify;">Pero por mucho que nos hayamos preparado, hay imprevistos, errores en la evaluación de riesgos o simplemente la incapacidad de asumir todas las medidas protectoras por el elevado coste o la baja probabilidad del riesgo. Es en esos casos, donde además de todo lo anterior, vamos a necesitar capacidad de reacción y buenos socios que nos ayuden a actuar de la mejor manera posible, compartiendo riesgos financieros y operativos.
En el mundo en el que vivimos, tenemos la suerte de que las TIC son una gran oportunidad para afrontar situaciones comunes, como evitar atascos, adaptar nuestros horarios a nuestras responsabilidades familiares o participar activamente en una reunión a miles de kilómetros, con los ahorros en gasto y los aumentos de productividad que esto supone día a día. Son inversiones con un retorno seguro y diario.
Pero es en circunstancias extraordinarias cuando aportan un valor extraordinario que tenemos que aprovechar y transmitir a los clientes en esos momentos claves.
¿Cuántos empresarios no habrán echado de menos un buen sistema de teletrabajo o multivideoconferencia el día de la huelga y ahorrarse problemas con las cerraduras?
¿Cuántas horas perdidas por un aeropuerto cerrado, en mi caso la última vez fue una huelga de controladores franceses?
Cosas como una VPN, una MCU o un 2MBs simétrico son cosas tan obvias para nosotros, que a veces se nos olvida transmitirlas adecuadamente y debemos acordarnos de transmitirlas en el momento en que van a ser mejor acogidas. Una gran nevada puede ser un buen momento.
Unas redes de acceso bien diseñadas, unos sistemas de acceso seguro a las aplicaciones corporativas y unos buenos sistemas de videoconferencia pueden ayudarnos mucho a que nuestros clientes vean una nevada con una sonrisa.</p>
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<p style="text-align: right;">Juan Nieto
Director de Operaciones</p>