Dice el refrán español<em> “A grandes males, grandes remedios”</em> y en estos momentos el robo de metales es un gran mal que se extiende como una plaga por la mayoría de los países. Es un hecho conocido que el gran desarrollo y crecimiento de los países emergentes, hace que la demanda de materias primas crezca de manera muy rápida y en el caso de los metales al ser un recurso limitado y no renovable, haya experimentado en los últimos años un aumento de precio muy considerable.<!--more-->
El aumento de precio y la preocupación medioambiental hacen que los sistemas de reutilización y reciclaje de estas materias sea una necesidad creciente y loable pero en paralelo se ha producido un aumento más que notable de gente interesada en formas menos loables de reciclaje apropiándose del metal ajeno. <strong>La tendencia del aumento de precio parece imparable, así que para que el aumento del robo no siga la misma tendencia se hace necesario tomar medidas para evitarlo.</strong>
Además de un problema económico por las pérdidas que puede ocasionar al propietario legítimo del material robado, debemos ser conscientes que una parte importante de las infraestructuras del mundo en el que vivimos, viajamos y nos comunicamos, dependen del cobre de las líneas de alta tensión, del hierro de los raíles de las vías o de los cables de teléfono o estaciones base de telefonía móvil. Si alguien roba ese metal puede dejar sin luz a un pueblo o ciudad, cortar el tráfico ferroviario o peor aún, provocar un accidente o dejarnos incomunicados.
Con el fin de luchar contra esta problemática, que como he mencionado va en aumento, los legisladores, administración de justicia y policías de todo el mundo están tratando de coordinar sus actuaciones para exigir a las empresas de reciclaje un mayor control de las transacciones. En el caso del estado de Nuevo México las autoridades estimaban un mercado negro superior al millón de dólares mensuales y que se frenó obligando al registro e identificación de las transacciones y el control de la procedencia del mismo.
Sin embargo bastaría con que en el estado vecino la regulación fuera más laxa para que los delincuentes siguieran su negocio simplemente aumentando levemente su gasto de gasolina vendiendo en el estado más próximo.
En <strong>Europa, existe un proyecto llamado Pol-Primett</strong> que, a los esfuerzos de policía, legisladores y autoridades judiciales une la participación de las empresas del sector y fabricantes de tecnologías destinadas en primer lugar a<strong> prevenir y evitar el robo</strong>, o en su defecto a ayudar a su persecución en el caso de que finalmente se produzca.
Recientemente este grupo celebró una de sus sesiones de trabajo <strong>en España donde entre otras cuestiones se abordaron las ventajas para luchar contra este mal presentando una tecnología en forma de pequeños micropuntos y de adn sintético</strong>. Esta tecnología es fruto de una patente inglesa que permite marcar los objetos (en este caso en particular el metal) con una pintura invisible a la luz natural pero que se activa con una simple luz ultravioleta facilitando la identificación de una manera sencilla de los bienes marcados. Adicionalmente el objeto marcado queda identificado mediante un código registrado en una base de datos que las autoridades pueden consultar para identificar al legítimo propietario.
Esta misma tecnología ha sido seleccionada en sitios tan lejanos como Australia por la cadena McDonalds que la utiliza para disminuir los atracos a sus establecimientos cuando se acerca la hora de cierre y la caja está más llena.
En recientes experiencias realizadas por asociaciones de agricultores del campo de Tarragona para evitar robos, tanto de maquinaria, como de equipamientos de riego, en apenas unos meses <strong>han conseguido reducciones superiores al 25% en el número de robos</strong>. Experiencias más prolongadas en el tiempo, con mayor difusión por parte de los medios de comunicación y una labor intensa de los<strong> cuerpos policiales han llevado a reducciones superiores al 70% en ciertas localidades del Reino Unido.</strong>
En La Rioja esta tecnología fue presentada recientemente con el apoyo de la Federación de Empresarios y ya son numerosas las empresas y particulares que han empezado a utilizarla. Se espera además que próximamente varios ayuntamientos protejan los bienes municipales con esta tecnología y sus policías municipales se doten del material necesario para sacarle ventaja a los malos.