<p style="text-align: justify;">Este verano se conmemora el 50 aniversario de lo que se conoció durante mucho tiempo como “el robo del siglo”. El 8 de agosto de 1963 una banda compuesta por 20 atracadores y liderada por Bruce Reynolds y Ronnie Biggs ejecutaron un audaz robo que pasaría a la historia y que ha sido descrito en numerosos artículos, libros y películas. Ambos personajes se conocieron en prisión tiempo atrás por algunos delitos de poca cuantía, y entre ellos se trabó una amistad que desembocaría años después en una de las operaciones delictivas más audaces de todo el siglo XX, el robo al tren de Glasgow.<!--more-->
Nuestros personajes sabían que los trenes postales transportaban grandes cantidades de dinero sin vigilancia, se trataba únicamente de idear un buen plan para parar el tren y hacerse con el botín. Además eligieron una fecha perfecta, ya que a primeros de agosto los bancos en Reino Unido cerraban ejercicio, vaciaban sus cajas fuertes y enviaban el efectivo a Londres. ¡Ese tren debía ir atiborrado de billetes!
Dicho y hecho. Reynolds y Biggs eligieron una base de operaciones cercana al lugar donde pensaban parar el tren y se pusieron manos a la obra. El atraco debía ser “limpio”, sin utilizar la violencia. Así que idearon un plan tan ingenioso como sencillo, taparían la luz verde del semáforo y mediante una batería iluminarían la luz roja y el tren se detendría. El resto sería coser y cantar, deberían inmovilizar al maquinista y a su ayudante para acto seguido trasladar las 120 sacas de efectivo que trasportaba el convoy. Golpe perfecto y limpio. Sin víctimas y con un gran botín. La banda había robado algo más de dos millones y medio de libras esterlinas de la época, unos 60 millones de euros a fecha actual. Una cantidad ciertamente grande en 2013, pero absolutamente escandalosa hace 50 años.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Hasta aquí la historia. A partir de esta línea la vamos a reescribir.</em>
Un tiempo antes, uno de vosotros fue a ver a las autoridades para ofrecerles dos productos totalmente novedosos en materia de seguridad. Uno de ellos, <strong>el ADN sintético</strong>, permitía marcar de manera invisible la mercancía e incluso al ladrón, rociándolo con el producto y creando <strong>un marcaje ciertamente duradero y que le vinculaba irrefutablemente a la escena del robo</strong>. El otro producto, y esto es lo novedoso de este editorial, un sistema por el que se convierten los cables de <strong>fibra óptica que discurren paralelos a las vías del tren en un micrófono inteligente y kilométrico</strong>, que, mediante alta tecnología (otra cosa no vendemos) es capaz de traducir las minúsculas ondas sísmicas que recoge la fibra y saber si son provocadas por un tren, un vehículo, un animal, una persona o un grupo de personas. Imaginad por un momento que el sistema hubiera detectado una actividad anormal provocada por un grupo de personas en la zona del semáforo. La banda llegó allí sobre la 1 de la madrugada para prepararlo todo. El tren pasaba a las 03:15 con puntualidad británica. Las autoridades hubieran tenido dos horas para llegar allí y desbaratar el plan.
Este producto que en breve os ampliaré con más información, os lo anuncio hoy en absoluta primicia, se está usando ya para<strong> proteger líneas férreas y oleoductos, pero también granjas y fincas.</strong> Incluso fronteras. El sistema es tan sensible que permite incluso detectar si la persona o personas que se aproximan al perímetro protegido lo hacen andando o corriendo. Lo mejor de todo es que en muchos casos ni siquiera hace falta una gran inversión en infraestructura si el cable de fibra óptica ya existe. Aquí se nos abre una gran oportunidad en materia de seguridad. Al igual que con el caso del ADN sintético, somos pioneros ofreciendo un producto vanguardista y del que gozamos de exclusividad en todo el territorio nacional.
Y no me olvido del otro producto estrella con <strong>SelectaDNA</strong>. Si las cajas donde iban las sacas con el dinero hubieran estado impregnadas de ADN sintéstico, si los vagones hubieran tenido un sistema que rociara el producto al caco ante una situación así, los ladrones hubieran tenido mucho más difícil su huida y la policía los hubiera detenido mucho antes. Ironías de la historia, fue su ADN real el que les delató, puesto que no se les ocurrió mejor idea que jugar al Monopoly con los billetes del atraco, dejando impregnado de huellas el cartón del juego.
Desde <strong>masscomm</strong> nos esforzamos cada día para que podáis ofrecer a vuestros clientes los productos más punteros en cada momento, los más exclusivos, los más atractivos, los que os permiten día a día afianzar vuestras relaciones con ellos. Además, con ejemplos como los que os he expuesto en este editorial, os ponemos en disposición de abrir nuevas líneas de negocio y aumentar vuestras ventas y número de clientes.
Como sabéis, la seguridad es una línea de negocio que desde hace ya un tiempo viene ocupando cada vez más protagonismo en nuestro portfolio de productos y servicios. Hay que ser muy activos y muy innovadores en este sector, tratando de anticiparnos a los delincuentes, porque, como dijo Darth Vader en El Imperio Contraataca:
<em>“…jamás subestimes el poder del lado oscuro”.</em></p>
<p style="text-align: right;">EVA CORRAL
DirectorA cOMERCIAL Masscomm</p>