<p style="text-align: justify;">Leyendo el otro día un muy interesante Blog de la periodista catalana Mercè Roura (<a href="http://mercerou.wordpress.com/">http://mercerou.wordpress.com/</a&gt;) me di cuenta que muchas veces no estaría mal poder arrancar el día con un filtro.<!--more--></p>
<p style="text-align: justify;">Mercè decía:</p>

<blockquote>
<p style="text-align: justify;">“Yo también sucumbo y, a veces, creo que necesito ponerle a mi vida un filtro de Instagram, ese que intensifica los colores y hace que los rojos sean muy rojos y casi puedas oler los verdes más desgarradores. Y un fondo que se difumine y desenfoque y pueda prestar atención a las caras, a las risas… Llegar a sentir carcajadas… Saborear el instante en que el cielo eterniza su azul alterado e imposible y la profundidad de unos ojos que brillan saturados del amarillo más dorado y perfecto que haya visto jamás. Hasta que me duelan las pupilas de tanto derroche de color…
Levantarme por la mañana y que el zumo de naranja me estalle en la vista. Que mi piel sea satén y todas mis frases sean ingeniosas como en un perfil de Twitter. Y salir al mundo y que las calles sean en blanco y negro y lo único que tenga color sea el rojo de mis labios y mis zapatos de tacón.
Y tomar un café en un bar, donde el camarero me Tuitee con cariño, me pregunte mirándome a los ojos y me pida por favor. Y que yo le dé las gracias con un emoticono en la boca, mientras muestro al mundo con una foto la espuma deliciosa de mi café y alguien me diga que me adora por WhatsApp …</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">La verdad que después de la lectura, y ahora que toca arrancar la segunda parte del año, creo que es muy necesario muchas veces, y sobre todo muchas mañanas, el poder colocar un poco los filtros o las luces largas para ver, o mejor poder querer ver, nuevas oportunidades, buscar con ganas y con mucha pasión entre todos nuevos horizontes y cambiar un poco la nuestra percepción de la realidad, que parece sinceramente que poco a poco mejora.</p>
<p style="text-align: justify;">De esta manera, podemos comenzar a ver e interpretar nuestras circunstancias personales y empresariales de una forma mucho más positiva, más eficiente y mucho más constructiva. Un cambio que nos inducirá a plantearnos salir un poco de nuestra zona de confort y, tomando algunos riesgos siempre medidos, poder descubrir nuevos caminos que nos permitan avanzar.
Así, gracias a la confianza en nosotros mismos y, sobre todo, en nuestro equipo, reconducir nuestras verticales estructuras empresariales, hacia un modelo más horizontal, basado en la colaboración y el trabajo en equipo como valor estructural.</p>
<p style="text-align: justify;">Podemos ser un poco más colaborativos todos y más libres en todos los sentidos, sacando de cada individuo todo lo mejor de su interior. Y esa libertad y esa nueva visión, nos brinda la gran oportunidad de ser mucho más auténticos, siendo fieles a nuestra intuición.
El primer paso es el más difícil, pero ya está dado, así que ahora… a seguir adelante. ¡Siempre hay un nuevo camino delante de nosotros!, un camino distinto, para alcanzar nuevos retos, otra manera de ver las cosas y de conseguirlas…</p>
<p style="text-align: justify;">Y ahora venga, todos en pie y un aplauso para todos los que se atreven en la vida…
Una Vida <em>Sin filtros, a palo seco. Vida…</em></p>
<p style="text-align: right;">Juan A. Osaba
Director de Masscomm</p>